La muerte

La muerte dejó de serle algo extraño y frío a ser el cálido abrazo de la vida. Al vivir a cuestas con ella, hizo que cambiará el sentido de la vida. Al tenerlo tan presente en su día a día hizo que dejará de tener importancia, restarle valor, haciendo que la vida cobrase un nuevo significado. Este nuevo significado no implica que sea más feliz, sino simplemente tenía una nueva perspectiva ante la vida.

Un día por la calle vio a un hombre que le dio un infarto. El servicio medico y la policía estaban allí atendiéndole. Pronto se pudo ver que traían dos grandes bolsas una negra y otra blanca. La gente veía la situación como si se tratara de un espectáculo. Todos atentos a la gran aparición de la muerte.

Ella no sentía nada, puesto que para ella la muerte no era algo desconocido y extraño. Otra chica que estaba allí dijo “esta muerto ya le van a poner la bolsa” con lo que le hizo reflexionar sobre el paso de tiempo. Hace nada era un hombre vivo y ahora estaba muerto, igual pasa con la vida.

El tiempo era lo que le preocupaba. Ella no quería dejar un legado, ni hacer algo grandioso que toda la humanidad recuerde. Quería saber si todos sus pasos estaban dirigidos para ser feliz. Sentirse conforme con su vida, aunque hubiera tenido otras opciones. Desconocía los caminos por los que hubiera podido ir y no fue por miedo y cobardía. 

Ahora no se sentía feliz, estaba estancada. Es como si alguien le hubiera puesto un muro delante y no supiera avanzar. Pensar en el futuro y no verte en ningún sitio, no sentir que perteneces a un lugar. No saber donde ir, ni qué hacer. Solo deja pasar el tiempo, piensa la cantidad de cosas que haría mañana pero ese mañana nunca llega y el tiempo pasa rápido.

Y mientras piensa eso el hombre que estuvo allí ya no esta, murió solo, no tenía a nadie a su lado, los que lo estaban viendo eran desconocidos. Rodeado de gente, pero a la vez solo. Nadie supo cómo pasó el tiempo, si fue feliz o no, si supo aprovechar su vida o no, si fue el momento de que le llegará la hora o no. Pero ya no estaba allí y esas preguntas ya daban igual, dejo de ser persona para convertirse en la nada.

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