Ojo Sangriento

Él solo quería absorber el líquido de sus ojos, para ello utilizaba una herramienta especial, tenía forma de pajita, pero era metálica y por un borde estaba afilado y cortaba, para poder introducirlo en el ojo.

Dejaba ciegas a las personas, sabía que eso estaba mal, pero no podía parar, puesto que al hacer esto, él veía lo que otros humanos nunca han visto la esencia de cada ser. Esto le fascinaba, porque lo que menos esperaba era ver que la esencia del ser humano era muy sencilla y hermosa a la vez. Siempre quiso ver donde otros eran incapaces de verse a sí mismos.

Tenía un patrón en la mirada de la gente y ahora quería llevar su experimento un paso más allá. Quería ver la esencia de todas aquellas personas que eran malvadas, egoístas, asesinos, ladrones, etc, para ver si esa esencia era igualmente de oscura. Sin embargo, se dio cuenta de que esas esencias eran incluso más bonitas, puesto que eran esencias que estaban atrapadas y no podían transmitir al resto del cuerpo sus necesidades, como si no tuvieran voz, inquietas por comunicarse con el cuerpo que las tiene encerradas.

El describía todos aquellos maravillosos descubrimientos en su tesis, de la cuál sabía que hablarían mucho de ella. Su esfuerzo se vería compensado con su trabajo y no porque fuera conocido o familiar de alguien. Estaba harto de que todos sus esfuerzos no sean reconocidos por el hecho de tener suerte en la vida. Él pensaba que puedes tener suerte y no saber hacer nada, pero también puedes saber y comprender cosas, el hecho de tenerlo más fácil no significa ser ignorante, aunque algunas personas usen la comodidad y se dejen llevar por la estupidez. Él sabía y era una persona inquieta que leía mucho, pero por mucho que adorase al ser humano, este no sentía lo mismo que él.

Él cada vez adoraba más el comportamiento humano, mientras que la gente no hacía nada más que odiarle, sentían que estaba muerto por dentro, que no se merecía la casa y el trabajo que tenía, que siempre miraba a la gente por encima del hombro. Sin embargo, él no sabía el efecto que producía en la gente.

El día que la gente se enteró que absorbía los ojos, no tuvieron piedad con él. Inmediatamente lo sentenciaron a pena de muerte y quemaron todos sus documentos. Él no entendía el dolor de aquellas personas, puesto que él nunca a matado a nadie, solo las dejaba ciegas. Además, era por un buen motivo, estaba a punto de descubrir el porqué de la existencia del ser humano, sin embargo su investigación se vio interrumpida y en la cárcel lloraba por todos aquellos a los que les había dejado ciegos, porque ahora su ceguera no tenía sentido, se han quedado ciegos para nada. Y en su soledad solo esperaba el día de su muerte, puesto que pudo sentir por primera vez la maldad que nunca llegó a ver como científico.

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